miércoles, 11 de diciembre de 2013

#048 Turquia. Estambul. La ciudad de los gatos.

Topkapı  y Ayasofia, Estambul.

Caminar por Estambul es como hacerlo por el rastro en Madrid, por lo que podríamos decir que la capital de Turquía es un gran rastro, o Bazar, como lo llaman ellos. Además, también tiene la similitud con la villa que hay gatos, pero aquí a los gatos callejeros se les trata mejor que a los vagabundos. Pasear tanto por la parte europea como por la asiática, encuentras en cada esquina una familia felina comiendo sobras de los kebabs, restos de comida de los contenedores o, incluso, la gente les compra comida especial para ellos, por lo que no es difícil ver a algunos como una bola de sebo. La gente les quiere tanto que apenas se asustan con las personas, de hecho, se te acercan para que les acaricies o les rasques. Aquí ser gato es lo mejor del mundo. O no.

Hay mucho competencia gatuna.

Mi primer paseo fue por la parte europea, en concreto en Beyoglu, donde se encuentra la Torre de Galata. Entre comerciantes y restaurantes encontramos un tipo con un puesto callejero vendiendo zumos a una lira, es el precio mas barato, cuando te acercas a zonas mas turísticas, el precio llega hasta cuatro liras. Mismo zumo y misma cantidad. Hay puestos en cada esquina y puedes encontrar desde zumo a lo mas conocido por Turquia: Simit (Los puedes encontrar hasta con Nutella) Llegamos a la calle Tarlabası, un bulevar peatonal lleno de tiendas de ropa, Mcdonals y Starbucks. Por esta calle pasa el tram nostalgiıco porque fue la primera linea y mantiene su estilo clasico. A medio camino vimos furgones de la policía y esto nos recordó donde se celebraron las manifestaciones. Al final de la calle esta la plaza y el parque de Taksim. 
Vendedores callejeros, Estambul.
Venta de especias en un Bazar.

En la otra parte europea, esta el meollo de Estambul, Topkapı, Sofiya y el Gran Bazar, donde puedes encontrar lo mismo que en el resto de bazares, pero mas caro, por algo es el centro neurálgico de la ciudad. Por suerte, o quizás porque voy solo, me estoy integrando muy bien entre los locales, tanto es así que me confundieron con un vendedor, pero tampoco hace falta no parecer turista para que te dejen en paz. Los turcos no son tan pesados como en otros países (véase China). Lo mejor de esta ciudad, mejor dicho, de su cultura es la gastronomıa y es que estoy teniendo problemas para contenerme y no dejar de probar cualquier cosa que vendan por la calle porque si hay algo que supere a mis ansias de viajar son mis ansias de comer. 


Zumito rico.

Gran Bazar, Estambul.

He estado aquí una semana, primero por tramites de visa para el próximo destino y segundo porque me vinieron a visitar mis amigos (de nuevo, visitas!!) El tiempo me ha cundido porque gracias a esto he tenido mucho tiempo para visitar la ciudad y, gracias a estar hospedado en la zona asiática he podido conocer esta  parte menos turística. Mis amigos de CS me llevaron a un idílico parque desde donde se divisaba la ciudad en su esplendor. Desde lo alto pude ver las islas (Adalar) a las que visite al día siguiente. Buyukada, Heybelıada, Burgazada y Kinaliada son las cuatro islas que se llegan en ferry, pero debido a que este no es muy frecuente, solo visite Buyukada, que es la isla mas grande. Tarde mas de una hora para ver una zona de veraneo, con unas casas muy llamativas hechas de madera y blancas, pero solo pude ver eso, casas y gatos. Si Estambul es el paraíso de los gatos, en esta isla parecen los desterrados. La población felina es exagerada.

Al no haber podido resolver mi visado para Iran, he decidido saltar a Nepal y pasar las navidades en Kathmandu, pero antes, seguire mi ruta por Turquia durante diez dias mas.


















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